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Un heat map de divisas resume de un vistazo qué monedas están fuertes y cuáles flojean. Aquí no solo te explico cómo leerlo: además puedes construir el tuyo con las cifras que ves en tu propia plataforma.
Un heat map de divisas, o mapa de calor, es una tabla que cruza todas las monedas principales entre sí y pinta cada casilla según cuánto se ha movido ese par. El verde señala subida y el rojo, bajada; además, cuanto más intenso es el tono, mayor ha sido el movimiento.
Su utilidad no está en la casilla concreta, sino en el patrón general. Cuando una fila entera aparece verde oscura, esa divisa está ganando contra todas las demás a la vez; en cambio, una columna roja indica que esa moneda está siendo vendida en todo el mercado.
Ahora bien, aquí viene lo que casi nadie cuenta: el mapa no contiene información nueva. Se deduce entero de los movimientos frente al dólar, porque las divisas cotizan por parejas. Es decir, con siete cifras puedes reconstruir las cincuenta y seis casillas. Por eso la calculadora de abajo funciona sin conectarse a ningún mercado.
Esa aritmética también explica su gran limitación. Un heat map de divisas resume el pasado reciente con mucha claridad, aunque no anticipe nada; de hecho, la fuerza que muestra puede darse la vuelta con el siguiente dato macro.
Abre tu plataforma, apunta la variación porcentual del día de estos siete pares y escríbela abajo. Después, la calculadora deduce la fuerza de cada divisa y dibuja el mapa completo con tus datos, no con los de nadie más.
Introduce la variación en tanto por ciento, con el signo incluido. Por ejemplo, si EUR/USD sube ocho décimas, escribe 0,8; en cambio, si cae medio punto escribe −0,5.
Cada casilla indica cuánto ha variado la divisa de la fila frente a la de la columna, en tanto por ciento. Por tanto, la fila EUR y la columna USD muestran exactamente el movimiento de EUR/USD.
La fuerza de cada divisa se obtiene promediando su comportamiento frente a las otras siete. Es una aproximación válida para variaciones diarias; sin embargo, con movimientos muy grandes conviene tomarla solo como orientación.
Prueba a poner todo a cero y sube solo EUR/USD. Verás que no se ilumina una casilla, sino toda la fila del euro y toda la columna del dólar. Eso es exactamente lo que ocurre en el mercado real: cuando una divisa se mueve, arrastra a todos los pares donde aparece.
Los tonos no son decorativos: cada uno marca un tramo concreto de variación. Estos son los umbrales que usa el mapa de arriba, pensados para movimientos diarios en pares principales.
Estos umbrales valen para el día y para pares principales. En marcos de una hora hay que dividirlos, mientras que en pares exóticos, mucho más volátiles, se quedan cortos. Es decir, un 0,5 % en EUR/USD es notable, aunque en USD/TRY apenas signifique nada.
Leer un heat map de divisas se aprende en cinco minutos, aunque sacarle partido lleve algo más. Este es el orden que sigo yo cada mañana.
Antes de mirar ninguna casilla suelta, localiza si alguna divisa aparece verde o roja contra todas las demás. Esa es la moneda que está marcando el día; además, suele explicar el 80 % de lo que ves en el resto del mapa.
El ranking de abajo te las ordena, así que no hace falta que lo hagas a ojo. El par formado por ambas suele ser el que presenta el movimiento más limpio de la sesión.
Un dólar fuerte con el yen también fuerte apunta a aversión al riesgo, mientras que un dólar débil con el australiano y el neozelandés arriba sugiere apetito por el riesgo. Por tanto, el mapa no solo dice qué sube: también insinúa por qué.
Una casilla verde intensa puede venir de un salto puntual tras un dato, aunque el precio lleve toda la sesión lateral. De hecho, el mapa comprime todo el día en un número y por eso oculta cómo se llegó hasta ahí.
Si la fuerza que ves en el día también aparece en la semana, la señal gana peso. En cambio, cuando ambos marcos se contradicen, lo más probable es que estés viendo un rebote y no una tendencia.
Aquí está la parte delicada, ya que un mapa de calor invita a operar más de la cuenta. Estas son las decisiones que sí tienen sentido y, sobre todo, las que no.
Cosas para las que un heat map de divisas resulta genuinamente útil.
Si querías comprar euro, el mapa te dice contra qué moneda sale más limpio hacerlo. Es decir, no genera la idea: la afina.
Cuando el mapa muestra una divisa dominando todo el tablero, revisa tus posiciones abiertas. Probablemente todas apuesten a lo mismo sin que te hubieras dado cuenta.
Las casillas neutras señalan cruces que llevan el día parados. Por tanto, ahí solo vas a pagar spread mientras esperas un movimiento que quizá no llegue.
Anotar qué divisa mandó ayer ayuda a llegar con contexto, aunque no sea una señal de entrada. Además, cuesta menos de un minuto.
Y ahora lo que conviene no hacer, por mucho que el mapa lo sugiera.
Un movimiento fuerte ya ocurrido puede estar agotado. De hecho, entrar tarde en el par más movido del día es una de las formas más rápidas de comprar el máximo.
Si el mapa dice que el dólar cae, comprar EUR/USD, GBP/USD y AUD/USD a la vez no diversifica nada. Es la misma apuesta multiplicada, con tres spreads pagados.
Un color intenso suele venir de una noticia, mientras que la siguiente puede darle la vuelta en un minuto. Por tanto, comprueba qué datos quedan por publicar antes de entrar.
El mapa no dice dónde entrar, dónde poner el stop ni cuánto arriesgar. Es decir, resuelve el «qué mirar», aunque el «cómo operarlo» siga siendo entero cosa tuya.
Una forma sana de usarlo. Míralo antes de operar, no durante. Sirve para elegir el terreno de juego; sin embargo, la entrada, el stop y el tamaño se deciden después en el gráfico y con la calculadora de riesgo, nunca con un color.
Cuatro confusiones habituales que restan valor a un mapa de calor perfectamente correcto.
Que una divisa suba hoy no significa que esté en tendencia alcista. El mapa mide una foto del día, mientras que la tendencia se aprecia en el gráfico y en marcos mayores.
Un mapa a media mañana europea y otro tras la apertura americana pueden ser casi opuestos. Por eso conviene mirarlo siempre a la misma hora si quieres comparar días.
Como el dólar participa en la mayoría de los pares líquidos, sus movimientos tiñen el mapa entero. Es decir, a veces no hay ocho historias distintas, sino una sola historia sobre el dólar.
El cruce con mayor diferencia de fuerza suele ser también uno de los menos líquidos. Por tanto, comprueba su horquilla y su swap antes de darlo por bueno.
Estas páginas completan lo que el heat map de divisas deja fuera.
Mide cuánto se solapan tus posiciones y calcula tu exposición real por moneda.
Cuánto arriesgar por operación, además de por qué ese límite se aplica a la idea completa.
Traduce tu idea en un tamaño concreto antes de abrir la operación.
Si prefieres el mapa automático con precios de mercado, esta versión es gratuita y solvente.
El mapa te dice dónde mirar, aunque no cuánto arriesgar. Ese cálculo se hace antes de abrir la posición y es el que de verdad protege la cuenta.
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Un abrazo lector/a, y nos vemos en el próximo gráfico,Francisco Ribas · Formación Forex.